Asamblea Internacional – 01/04/2011

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Esta tercera jornada de la Asamblea Internacional de la AIC, comenzó, por ajustes de horario, con la celebración de la Eucaristía a las 8 de la mañana. Eucaristía presidida por Mons. Dal Toso, secretario del Consejo Pontificio “Cor unum”, naturalmente, en lengua italiana.

Y el trabajo de esta jornada comenzó, a las 10 de la mañana, precisamente con una conferencia del citado Monseñor. Una conferencia en torno a la visión cristiana y eclesial de la educación. La conferencia se desarrolló en clave antropológica y trazó un panorama teológico y eclesial de la educación como desarrollo integral de la persona.

Esta jornada estuvo jalonada por conferencias, experiencias y testimonios. Por eso, Laurence de la Brosse, presidenta internacional de AIC, expuso también su conferencia en torno a la educación, dando una visión global de la educación y su forma de entenderla. Fue una conferencia especialmente para aclarar conceptos y clarificar el objetivo educacional de la AIC.

Otra conferencia fue “La educación, como medio para erradicar la pobreza”. Conferencia impartida por Elena Lasida, teóloga y economista. Ciertamente, fue una conferencia interpeladora y concientizadora. Alguna cuestión más importante fue: replantear la relación entre el benefactor y el beneficiario en términos de reciprocidad; la metodología del cambio sistémico aplicado a la educación; cambiar la justicia redistributiva por la justicia contributiva…

La cuarta conferencia de esta jornada corrió a cargo de Francesca Petrilligieri, responsable del programa “Mujeres” de Cáritas Española. Trató el tema “El rol de la comunidad en la educación de las mujeres”. Trazó un amplio panorama de la educación en el mundo, incidiendo de manera especial en la educación de las niñas, subrayando la marginalidad educacional en que se encuentran, en pleno siglo XXI, las mujeres adultas y las niñas respecto de los hombres y de los niños.

Para completar la jornada no podían faltar algunas experiencias y testimonios de miembros de la AIC. Y así, subieron al estrado una Voluntaria de España, otra de Francia y otra de México. Cada una, a su manera, dejó constancia viva de su “ser” y de su “quehacer” como Voluntaria vicenciana.

Y por si el día no hubiera estado ya suficientemente lleno, terminó de llenarlo la presentación de cuatro proyectos educativos de AIC en Colombia, Francia, Ucrania y Madagascar.

Tal vez, esta tercera jornada ha sido la más densa. Al final del día, los rostros de los participantes delataban esa densidad.

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