Confirmaciones en «La Torrecica» (Albacete)

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Queridas voluntarias:

Queremos compartir algo especial del Apostolado que realizamos en la Prisión de Albacete «La Torrecica».

A este Centro vamos dos veces por semana: una, con el Capellán D. José Luis y varias compañeras del voluntariado; y otra, para dar catequesis, en la que preparamos a un grupo de internos, con edades entre 22 y 40 años, para poder recibir la Confirmación.

Para dicho grupo, el día 24 de Septiembre, Fiesta de la Virgen de las Mercedes, este año ha sido muy especial, ya que recibieron la Primera Comunión y la Confirmación.

Durante todo el tiempo de la preparación, hemos estado explicándoles los temas al respecto, y el sentido y valores de lo que iban a realizar, ya que no sabían ni santiguarse, pero pusieron mucho interés y aprendieron.

La Celebración Eucarística fue oficiada por el Sr. Obispo, D. Ciriaco Benavente, el Capellán del Centro Padre José Luis Crespo y el Padre Rayco Serpa. D. Ciriaco, en la homilía, les animó, entre otras muchas cosas, para que sean buenos cristianos y se comprometan a ser evangelizadores de sus compañeros.

Todos los viernes, en la Capilla donde nos reunimos, al terminar la celebración, dirigimos nuestra mirada a nuestra Virgen de la Merced, pero esta mañana del día 24 de Septiembre, es al comienzo cuando nos ponemos a sus pies y ¡Felicidades Madre, es tu Santo! te agradecemos que despiertes en nosotros lo mejor de nuestra vida, el amor, el gozo y la esperanza, y te lo decimos cantando «Hoy te quiero cantar».

La asistencia fue muy concurrida: El Sr. Director del Centro y todas las autoridades del mismo, así como todo el personal y los presos que quisieron asistir. Todos estábamos muy emocionados, pero los protagonistas estaban como niños, les hacían preguntas de cómo se sentían y decían que no les parecía que estaban presos, sino que se sentían libres, contentos y cambiados.

El Sr. Obispo les explicó con un ejemplo: «Si al borriquillo le presentamos un ramo de flores, lo huele, lo come y ya está; si a una persona le regalamos un ramo, no sólo lo huele, sino que lo agradece y piensa lo que hay detrás, una persona querida y que la quiere. Cuando Vds. reciban al Señor en la comunión no se queden con la forma, piensen que han recibido a Dios que vive en ustedes, que es un regalo y que les ama enormemente».

Después, al terminar la Ceremonia, todo fueron felicitaciones.

Hna. Pilar Sánchez y Encarnita Cantos (Voluntaria de AIC Albacete)

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