Encuentro Misionero en Castellnovo (Castellón)

Encuentro Misionero en Castellnovo

Se ha celebrado en Castellnovo (Castellón) del 20 al 22 de abril de 2.012, el Encuentro Misionero de la Familia Vicenciana de la Provincia de Pamplona, con una asistencia de más de noventa personas de todas las ramas de la Familia Vicenciana.

El tema central de este Encuentro ha sido en torno a «Mejorar la salud materna», dentro del 5º objetivo del milenio.

Los objetivos que nos han propuesto son:

  • Encontrarnos y convivir todos los que formamos la Familia Vicenciana.
  • Animar el Espíritu Misionero y Vicenciano de las distintas asociaciones de la Provincia.
  • Revisar todas la ramas de la Familia Vicenciana nuestro compromiso a nivel provincial.
  • Seguir conociendo la realidad de COVIDE-AMVE.
  • Profundizar en el sentido de la Fraternidad, conociendo las distintas realidades del mundo.
  • Contrastar nuestra vida de servicio con el estilo de Jesús.
  • Ver qué estamos haciendo para que otro mundo sea posible.

Los dos días que ha durado el Encuentro, han sido ricos y bien aprovechados. El sábado 21 de abril, después de la oración y el desayuno, Sor Presentación Urricelqui, procedió a la apertura del Encuentro y presentación del ponente, P. Luis Pérez Hernández, religioso Javierano que nos habló, sobre «La evangelización desde el trabajo compartido con los pobres», y sobre su experiencia como misionero en la zona de conflicto, de Sierra Leona. La misión es fundamental en la Iglesia. Que todos conozcan a Jesús. Todos tenemos la obligación de anunciarlo. San Vicente decía: «No me basta conocer a Jesús, sino hacer que los otros lo conozcan». Que todos conozcan a Jesús y que a todos llegue su Palabra. De ahí la urgencia de que todos lo conozcan, no sólo para que se salven, sino para que tengan una vida más plena, llena de valores. Sólo por esto es necesaria la misión. Durante toda la ponencia, nos fue exponiendo el mensaje de la nueva evangelización. Hoy resuena con fuerza la voz del Señor, que nos invita a hacernos responsables de la vida de nuestros hermanos, aún en los momentos más difíciles. Nos hizo entender que en la vida cristiana, no hay nada ordinario, todo es extraordinario, cuando se hace por AMOR.

Esto es a grandes rasgos el resumen de todo lo que escuchamos y que llevado a la práctica, allí donde nos encontremos, nos llevará a una nueva evangelización.

Seguidamente, Sor Pilar Hurtado, responsable de COVIDE-AMVE, nos informó, sobre los Programas de Ayuda al Estudio – Becas, así como todo lo necesario para que funcionen bien. Implicación de padres y alumnos en los países de misión, Misioneros, Padrinos, Delegados provinciales de COVIDE y la sede Central.

La tarde la dedicamos al trabajo en grupos, que estuvimos trabajando en los cuatro talleres, hasta el final del día:

  • Primer Taller: «Hijos del corazón». Impartido por un matrimonio joven de Zaragoza, con dos hijos biológicos y uno adoptado.
  • Segundo Taller: «Prevención de la transmisión vertical del SIDA». Impartido por una Hija de la Caridad, misionera en Mozambique.
  • Tercer Taller: «Educación y Cuidado de mamás adolescentes». Impartido por parte del Equipo del Proyecto en Valencia: una Hija de la Caridad, la Asistenta Social y la Psicóloga.
  • Cuarto Taller: «Ser mujer un reto para la esperanza». Impartido por una joven seglar de MISEVI, de Zaragoza.

«El mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños».

Terminamos el día con una velada festiva y divertida, con mucha participación.

Comenzamos el domingo por la mañana «abrazando el mundo con la Oración Misionera» y después ya en el salón pudimos escuchar los testimonios de «Vicencianos por el Mundo».

Testimonios que en más de una ocasión, hicieron que se nos pusiera un nudo en la garganta.

El presentador y moderador, fue el P. Fausto CM. que fue invitando a cinco Hijas de la Caridad, que han estado en Camerún, Venezuela, Guinea, Ruanda, Argelia, Túnez y Mauritania. Junto con ellas, estuvo una joven seglar de MISEVI, que estuvo dos meses en Bolivia. Todas ellas, dieron su testimonio de vida, con sus alegrías y con sus momentos de dificultad, pero siempre con una confianza plena en la Providencia. Su ejemplo y su constancia en el servicio tan difícil en muchos momentos, son un ejemplo para todos nosotros. Damos gracias a Dios, por tantas personas que ofrecen sus vidas al servicio de los demás.

Finalizamos con la Eucaristía, fiesta pascual y gozosa, broche de oro a todo lo vivido en el Encuentro. Concluida la comida, emprendimos viaje a nuestros respectivos lugares de residencia, con el equipaje cargado de buenas intenciones y de muchas ilusiones que esperemos fructifiquen.

Angelita Hernández
Diocesana de AIC Zaragoza

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