Encuentro Regional – Canarias 2013

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El pasado sábado 16 de noviembre tuvo lugar; en un local cedido por el Grupo de voluntarias de la Caridad La Milagrosa de Santa Cruz de Tenerife, el XXIII Encuentro Regional de AIC, contando con la asistencia de todos los grupos en activo de nuestro Archipiélago, y de la presencia de la Presidenta Nacional, Rosa María Cenalmor; la Delegada Regional, Matilde Guadalupe; los Delegados Asesores, Padre Hernán Ramos y Sor Benedicta Ajeno; así como el Presidente Diocesano, David Corbella. Este encuentro enmarcó una jornada de trabajo que giró en torno a la realidad de las AIC, presentes en nuestra región desde hace unos 30 años.

La jornada comenzó con las reflexiones hechas por nuestro Asesor Regional Padre Hernán Ramos y trataron sobre las características del voluntario de la Caridad, según el espíritu vicenciano inculcado por San Vicente de Paúl a su primer grupo de voluntarias, encabezado por Santa Luisa de Marillac. Es ese Espíritu el que nos dota de un valor puro y sutil que posibilita la entrega incondicional al otro, anteponiendo nuestras necesidades.

A continuación la Presidenta Nacional, Rosa María Cenalmor, expuso un interesante tema, que bajo el título Cómo llevar los grupos, despliega las principales funciones y características de los cargos existentes, tanto a nivel regional como nacional, y las competencias y funciones según el organigrama de la Asociación.

Una vez finalizada la conferencia y tras el descanso, dio comienzo la segunda parte de la jornada, donde se dio prioridad a conocer el trabajo de los grupos en activo por medio de una presentación en formato PowerPoint, y la intervención de cuantas presidentas de grupo lo deseasen, subsanando las dudas que tuvieran sobre el tema tratado.

Este año y como podía leerse en la contraportada del programa, se intentó adaptar las palabras de San Vicente; «Señor, si tu estuvieras en mi lugar, ¿qué harías en esta ocasión?», a la realidad de los cinco grupos existentes en nuestras Islas; uno de ellos (San Vicente) en Gran Canaria, y cuatro en Tenerife. De éstos últimos, dos tienen su sede en el municipio de Santa Cruz de Tenerife (San Pío X, en el barrio del mismo nombre y La Milagrosa frente a la Iglesia de La Concepción); y dos en San Cristóbal de La Laguna (La Higuerita en la calle Nava y Grimón y Santa Luisa de Marillac, aún sin sede fija).

Todos ellos se encargan, en la medida de sus posibilidades, no sólo de dar de comer en sus locales, sino del reparto de alimentos, la visita a enfermos, el pago de alquileres, y la obtención de medicinas, vestimentas u otras necesidades, a cuantas personas, que pasando por dificultades de diversos tipos, lo solicitan.

Los grupos con más volumen en la actualidad son los de La Higuerita y San Pío X, que atienden diariamente una media de 100 a 120 personas, llegando el primero de ellos en el mes de agosto a 200. Debido a la peculiaridad de la situación por la que actualmente se está pasando, y a las colas que se forman ante sus sedes para ser atendidos, han tomado la determinación de dar de comer a cuantos se acerquen a dichos comedores, abiertos en horario de mañana de lunes a viernes, haciendo si es necesario un doble turno. A estos dos grupos le sigue el de La Milagrosa, de reciente fundación, que cuenta con un espacio, con capacidad para 80 personas que son atendidas de lunes a sábado, y cuya demanda sigue en aumento.

Además de esta labor como comedor, cada quince días se hace un reparto de alimentos, a aquellos que van de manera presencial al mismo. Tampoco olvidan el reparto a los que cada vez están más presentes y en número creciente, personas quienes a diferencia de los primeras se les hace la entrega en lugares previamente pactados, para que no se sientan tan incómodos ante la situación, temporal o no, por la que pasan.

La asistencia de todos los grupos a nuestro Encuentro ha posibilitado el conocimiento de la problemática con la que cuentan los mismos, tanto de manera individual como colectiva, así como el intercambio de ideas ante aquellas dificultades surgidas en unos grupos y superadas por los otros. Un hermoso día de hermanamiento entre todo el voluntariado, que debido a la peculiaridad geomorfológica no pueden verse con la frecuencia que les gustaría.

David Corbella Guadalupe

Presidente Diocesano

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