Encuentro Regional Madrid-San Vicente 2015

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El sábado 18 de abril del año en curso celebramos nuestro Encuentro Regional. La Casa Provincial de Madrid-San Vicente nos abrió sus puertas y nos recibió con una gozosa acogida. A la hora citada fuimos acudiendo los miembros de las ocho diócesis en las que trabajamos. Desde el primer momento no sentimos en familia y en casa. Participamos 72 voluntarias, incluyendo a las Hermanas asesoras y tres voluntarios. Hubo representación de 18 grupos de los 20 que tenemos en la región centro: parroquias de S. Lázaro y S. Lorenzo de Zamora capital, Sta. Mª del Castillo de Fuentesaúco, Virgen del Sagrario de Toledo, Santísima Trinidad de Segovia, San Miguel de Peñaranda de Bracamonte, San Pedro de Alba de Tormes, los ocho grupos de las parroquias de Madrid, los grupos de El Salvador de Leganés y Nuestra Sra. de la Asunción de Valdemoro en la diócesis de Getafe; el grupo de San Pedro y San Isidoro de Ciudad Rodrigo, La Milagrosa de Ávila y el grupo Virgen de los Remedios de Sotillo de La Adrada.

Iniciamos la jornada con la oración en torno a un texto de la Palabra de Dios. Nos honraron con su presencia: Rosa Mª Cenalmor, Presidenta Nacional; el padre Cortázar y el padre Juanjo. Rosa nos motivó desde el comienzo del Encuentro a participar de lleno en la vida de la Asociación sin miedo a aceptar responsabilidades y cargos directivos tanto a nivel local como provincial y nacional. Como es habitual entre nosotros, el encuentro cumplió sus objetivos: hacer oración juntas, un tema de Formación que fue impartido por Sor Mª Ángeles Infante quien expuso el tema «La Alegría del Evangelio, impulso y renovación en la AIC»

De forma amena, participativa y profunda nos hace llegar el magisterio del Papa Francisco, avalado por textos y gestos de san Vicente y santa Luisa. Nos llega al corazón y nos hace ver la actualidad de sus enseñanzas y acciones. En el coloquio y puesta en común se subrayó la fuerza de la siguiente expresión: «El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada» (EG, 2).

En el descanso seguimos compartiendo experiencias, deseos, proyectos y esperanzas que presentamos en el ofertorio de la Eucaristía con la imposición de seis nuevos crucifijos a seis nuevos miembros, cinco voluntarias y un voluntario. Hay vida en la asociación… En el encuentro y sobre todo en la Eucaristía, hemos recibido fuerza y nuevo impulso para seguir invitando y proponiendo la caridad hacia Dios y los pobres como camino de felicidad y santidad. La Eucaristía estuvo presidida por el Padre Fernando Casado y el Padre José Luis Cortázar. En la homilía el P. Fernando nos ofrece un mensaje de esperanza y paz de parte de Jesús resucitado: «No temáis, soy yo». El Padre Cortázar impuso el Crucifijo a los nuevos asociados. Terminada la Eucaristía seguimos compartiendo la vida con la comida en un restaurante cercano.

Por la tarde: votaciones para reelegir a la Delegada regional de AIC. Unanimidad en las votaciones. Las 18 presidentas de los respectivos grupos eligen la continuidad de Tina Álvarez Sánchez como Delegada regional. Ella agradece emocionada la votación y el caluroso aplauso… Se ofrece a seguir trabajando con ilusión, dedicación y entusiasmo.

La última parte de la tarde estuvo ocupada por el compartir actividades de los grupos, la presentación del año de la colaboración vicenciana, propuesta lanzada por el superior general. Por último, nuestra Asesora regional, Sor Mª Ángeles Infante presenta brevemente la «Bula Misericordiae Vultus» de convocatoria del Año de la Misericordia que coincidirá con el 50 aniversario del Concilio Vaticano II y durará hasta el 20 de noviembre de 2016.

Terminamos el encuentro y volvimos a nuestras casas contentas de ser Voluntarias de la Asociación Internacional de Caridad creada por San Vicente de Paúl hace 400 años. Todas y todos expresamos nuestra acción de gracias a Dios antes de dispersarnos. El ambiente de fraternidad alegre y responsabilidad nos ha llenado de gozo y nos ha impulsado a hacer vida el lema del año teresiano: «Es tiempo de caminar».

Tina Álvarez
Delegada regional de Madrid S.V.

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