Festividad de Santa Luísa 2013 – Zaragoza

{gallery}galerias/fest-staluisa-zar-2013{/gallery}

El día 15 de marzo de 2.013, celebramos junto a la Familia Vicenciana, la festividad de Santa Luisa de Marillac alrededor de la Mesa de la Eucaristía, en la Residencia de «La Milagrosa» de las Hijas de la Caridad.

La Misa, fue concelebrada por los PP. Paúles. Presidió el P. Víctor Gallástegui, acompañado por el P. Victoriano Dallo. Las lecturas, moniciones, ofrendas, fueron hechas por las Voluntarias. Como siempre agradecemos a las Hermanas su ayuda inestimable en toda la preparación del acto.

En la homilía se nos mostró la semblanza de la vida entregada de Santa Luisa. Cómo arrastró su FE, en Dios-Jesucristo de un modo concreto y propio. Para ella JESUCRISTO-crucificado fue su señal de identidad. Ella lo descubre EN los pobres, DESDE los pobres y POR los pobres.

Después de la homilía, la Presidenta Diocesana presentó a las dos voluntarias que después de un período de reflexión, formación y servicio a la Asociación, querían formalizar su sentido de pertenencia a la AIC. Seguidamente, tuvo lugar la imposición del Crucifijo y la entrega de los Estatutos a PILAR FERRER CIRIA Y VICENTA RODRÍGUEZ DÍEGUEZ por el Celebrante, a las que acompañaban, sus Presidentas de Grupo y la Diocesana. Se comprometieron a servir a los pobres, conforme al espíritu de San Vicente y de Santa Luisa y a cumplir los Estatutos con fidelidad, todo con la ayuda de Dios.

En la acción de gracias, después de la comunión, la palabra más pronunciada fue GRATITUD… Por habernos concedido la amable figura de Santa Luisa, como ejemplo y modelo. Por la presencia evangelizadora, así como por la vida y santidad de los mártires del siglo XXI, de la Familia Vicenciana, extendida por todo el mundo y que nos enseñan a ser fuertes y a crecer en la Fe para permanecer en el servicio a los pobres, aún en medio de las dificultades y por último por la esperanza que vivimos en este momento difícil de nuestra sociedad, confiando en que el Señor siempre estará de parte de los que sufren y de los pobres.

Al finalizar tuvimos un rato de convivencia, alrededor de un café con pastas.

Angelita Hernández
P. Diocesana

Deja un comentario