XXV Asamblea Regional AIC – Delegación de Barcelona

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La Jornada empieza en el incomparable marco del paraninfo modernista de la Academia Mariana con una oración dirigida por Sor Mercedes Toribio acompañada de unas bellas imágenes sobre naturaleza con la alabanza ‘Bendecid al Señor’.

Abre el acto, dándonos la bienvenida, Jesús Farré, Delegado Regional, e inmediatamente le pasa la palabra a la presidenta del grupo de la Parroquia de «Sant Andreu» de Lleida, Mª Assumpta Costafreda, grupo que nos recibe y nos recuerda que lleva ya 30 años trabajando en AIC.

A continuación, Sor Eduarda Vergara, Visitadora Provincial de las Hijas de la Caridad, dirige unas palabras con las que destaca el gran servicio que realiza AIC y da las gracias por el esfuerzo realizado en la organización de este encuentro.

Jesús, nuestro delegado, lee una carta de la presidenta nacional, Rosa Mª Cenalmor, que excusa su asistencia en esta jornada, y nos invita a reflexionar sobre la misión que tenemos, mencionando la buena ocasión que significa la celebración de los 100 años para ver las luces y las sombras, para profundizar en nuestra misión y, sobre todo, para dar gracias. Felicita y da la bienvenida a la nueva delegada regional y expresa su agradecimiento al delegado que termina, Jesús Farré, y en general a la Delegación de Barcelona.

Jesús, citando a san Agustín, ‘la razón busca y el amor encuentra’, responde a las palabras de la presidenta nacional y apunta que el amor sólo es creíble cuando es misericordioso. Igualmente muestra la conveniencia de integrar a todo el mundo, sea cual sea su religión.

A continuación, nuestro Consiliario P. José Luis López, en conmemoración de los 100 años del AIC, diserta sobre el ‘Recorrido histórico de las Cofradías de la Caridad’, en una charla que resulta especialmente amena y reveladora del gran compromiso que hemos adquirido al hacernos eco del espíritu de San Vicente de Paúl. Estos son los puntos principales de su ponencia:

«A pesar de que hoy celebramos los 100 años de la presencia documentada de AIC en España, hay que ir más atrás y recordar los orígenes.

Todo empezó en Chantillón, el mes de agosto de 1617, hace casi 400 años. No sé si hay ninguna organización laica de estas características tan antigua.

El Sr. Vicente y una viuda que buscaba orientar su vida inician una tarea que será todo un reto. En aquel momento convulso, de guerra, la gente del campo vivía prácticamente abandonada de todo el mundo, ni siquiera los curas querían ir al campo. Vicente, un hombre con bastantes problemas, (incluso se cosía el credo en la sotana por la debilidad de su fe) es enviado a un pequeño pueblo. El día 1 de agosto, antes de celebrar la eucaristía, con el calor que debían de sufrir, le vienen a decir que hay una familia del pueblo donde todos han caído enfermos.

San Vicente recuerda que Dios le dio este pensamiento: ¿no podría organizar a estas mujeres para que asistan a los enfermos? Se da cuenta que la caridad no puede ser sólo una cosa que salga del corazón, que hace falta organización y un reglamento. Hay que asistir a los pobres espiritual y corporalmente. De este modo, escribe un reglamento para poner orden y el día 24 de noviembre ya es reconocida la primera Cofradía de la Caridad por el vicario general de Lyon, bendecida el 8 de diciembre, día de la Virgen. Más tarde creará la primera Cofradía en un hospital.

San Vicente era un hombre muy eclesial, cercano al jansenismo, que propugnaba una iglesia más racional y un cristianismo renovado. En sus palabras ‘La caridad es el signo de los verdaderos hijos de Dios’.

En 1619 es nombrado cura de las galeras y creará una nueva Caridad para atender los presos.

Conoce a Luisa, una viuda que busca un director espiritual y le encomienda que revise las Caridades que se han ido creando, había querido ser capuchina antes de casarse, pero no fue aceptada debido a su precaria salud. El trabajo de visitar las cofradías en los pueblos no debía de ser nada fácil en aquellos momentos donde el estado de los caminos no era lo más adecuado y donde los recelos de la gente de los pueblos debían de ser notorios. Se la puede considerar la primera presidenta de las Cofradías de la Caridad.

El 1634 la Sociedad de Damas o de San Vicente de Paul ya se ha establecido en Italia y el 1651 en Polonia. Con el Concilio Vaticano II desaparece el nombre de ‘damas’ y de ‘cofradía’. En España se ha establecido la fecha de 1915 por falta de datos -los archivos se quemaron en Madrid durante la guerra-, pero en algunos archivos diocesanos (Sevilla, Lleida, Segovia, Toledo…) ya se mencionan las Cofradías al menos 100 años antes. La referencia más antigua se encuentra en Sevilla donde la reina Cristina aprobó la Sociedad de Señoras de la Caridad en un documento firmado el 21 de marzo de 1838.

Otro dato nos la proporciona el documento de fundación de tres cofradías en Méjico en 1846, donde se especifica que tienen que ser parecidos a las cofradías existentes en Madrid.

Varios cuadros y obras literarias muestran también la actividad de las cofradías en la España del s. XIX, como por ejemplo una pintura de 1848, conservada en el Museo Palacio de Riofrío, que representa la visita a unos enfermos de unas señoras junto con una Hija de la Caridad; o la obra de Concepción Arenal sobre la beneficencia en 1861 que cita la Sociedad de S. Vicente de Paúl y dice que son más de 1.000 miembros por todo España y destaca el modelo de entrega de la Sra. Juana de la Vega. También un cuadro conservado en la Casa de los Paúles en Madrid, con fecha de 1887, nos muestra la actividad de la organización.

El 24 de abril de 1915, el superior de la Compañía visita España y se reúne con las señoras de la Caridad. En el acta del encuentro se describen todas las obras que estas mujeres hacen en Madrid. Este será el primer reconocimiento civil y eclesiástico puesto que hasta entonces sólo se las consideraba colaboradoras. Es en esta fecha cuando se institucionaliza la AIC en España».

A las 12h tiene lugar la celebración de la Santa Misa, presidida por el obispo de Lleida, Mons. Joan Piris y concelebrada por los padres José Lluís y José Ignacio.

A las 13 h se retoma la sesión con el desarrollo de la XXV Asamblea Regional leyendo el Acta del Encuentro Regional celebrada en Manresa el día 4 de mayo de 2014. Una vez leída, nuestro delegado regional, Jesús Farré, informa de la imposibilidad que tuvimos de asistir a la Asamblea Internacional celebrada en Guatemala el mes de marzo de 2015 por no poder asumir los importantes gastos que suponía un desplazamiento como este. En la próxima Asamblea Nacional se informará de los acuerdos tomados.

La presidenta del grupo de la parroquia del «St. Àngel de Hostafrancs» (Barcelona), Carmen Delgado, informa del Encuentro Misionero de la Familia Vicenciana celebrado en Zaragoza los días 11 y 12 de Abril de 2015 y a la que asistieron, en representación de la Delegación AIC de Barcelona, algunos de sus miembros.

La tesorera, Emilia Esteve, presenta el estado de cuentas del ejercicio 2014, que ha dado un remanente de 2.117,64 euros gracias a la lotería repartida en Navidad.

El delegado regional informa de la necesidad económica que tienen los grupos de Olesa de Montserrat y Lleida por las múltiples actividades que realizan y de la conveniencia que reciban una parte de los beneficios que obtienen en la venta de lotería como ya lo reciben otros grupos de la Delegación, por lo cual procede a la entrega de 300 € a cada una de las representantes de estos grupos.

Se procede seguidamente a la votación del nuevo delegado/a regional de la Delegación por parte de las presidentas diocesanas y de grupo asistentes a la Asamblea, siendo elegida por unanimidad la única candidata voluntaria que se ha presentado para asumir esta responsabilidad y que pasará a formar parte como Vocal a la Junta Nacional, la Sra. Silvia Moya Caro.

La nueva delegada es presentada por el P. José Luis, que destaca su generosidad al aceptar la propuesta que le hicieron para ocupar el cargo y la misma Silvia Moya nos dedica también unas palabras.

Antes de finalizar la sesión, Jesús Farré recibió, por parte de Sor Marina Caeiro, unas emotivas palabras de gratitud por la gran tarea desarrollada durante los años en que ha ejercido el cargo de delegado regional y por parte de Sor Mercedes Toribio un obsequio en nombre de la Delegación. Al mismo tiempo, el mismo Jesús agradeció a varios de sus compañeras la ayuda prestada y, en particular, resaltó su especial agradecimiento a Sor María Jesús, quien en su día, lo invitó a participar de esta bella tarea y también agradeció a Silvia Moya por su disponibilidad a la hora de aceptar el relevo en el cargo, a quien le desea que sea bendecida por la Virgen Blanca de la Academia.

Después de una comida de fraternidad ofrecida en las mismas instalaciones de ‘La Mariana’ y de la entrega por parte del grupo de Lleida de un bonito y dulce obsequio a todo el mundo -una cestita con manzanas de la tierra con el lema ‘ser voluntario da frutos’-, pudimos disfrutar de una visita preparada especialmente para nosotros en la «Seu Vella», donde las explicaciones de un magnífico guía y las espectaculares vistas sobre esta ciudad tan estimada, pusieron fin a un encuentro que a seguro recordaremos todos nosotros. ¡Gracias!

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