XXVIII Encuentro Regional Madrid-Santa Luísa 2015

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Reunidos en el Colegio de María Inmaculada de Albacete para celebrar el XXVIII Encuentro Regional, a las 10 de la mañana, se convocaba a los grupos de la región, en un ambiente de cariñosa acogida y alegría. Estos son los grupos que asistieron:

El grupo Santa Luisa de Marillac de Manzanares (Ciudad Real); Santiago Apóstol de Ciudad Real; Nuestra Señora del Remedio de San Clemente (Cuenca); de Cartagena, los Grupos de San Antonio María Claret, San Ginés, La Esperanza y San Antonio Abad; de Albacete, el Grupo de San José y de Nuestra Señora de las Angustias… Un total de 95 voluntarias, además de los miembros representativos de la Asociación: El Consiliario Nacional, D. Celestino Fernández; el Consiliario Regional, D. Antonio Molina; la Asesora Regional, Sor Mª Paz de la Osa; los Consiliarios de Grupo, P. Juan Bautista, P. Félix Villafranca y P. Martín Burguete; asesoras de grupo, Sor María González Fierro, Sor Josefina Rubiera, Sor Amparo Burgos y la hija de la caridad, Sor Alicia Jiménez.

Empezamos con las inscripciones de las voluntarias que asisten al encuentro; a las 10,30, da comienzo la apertura. Nos acompañan el obispo de Albacete, D. Ciriaco Benavente y el P. Antonio Molina, Consiliario Regional, que da la bienvenida al Obispo y a todas las personas que nos encontramos allí. Después, es el Sr. Obispo el que nos brinda unas palabras de cariñoso saludo, continuando con la oración de las «Bienaventuranzas de la Acogida».

La Delegada Regional, Gloria López, nos saluda y nos habla de lo importante que es la cercanía y el roce de unas con otras; de lo importante que es compartir nuestras experiencias, nuestros proyectos, también nuestros problemas y dificultades; en definitiva, la vida de nuestras asociaciones…

Resalta que el propósito u objetivo principal del encuentro se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Renovar la ilusión, que vamos perdiendo con la monotonía, y la rutina del día a día.
  • Y llenarnos de amor para servir; primero, saciar nuestra sed, y después, darlo todo a los más pobres y necesitados.

A continuación, nombra a los grupos que están en el encuentro y lee la cartas enviadas por la Presidenta Nacional, Dña. Rosa Mª Cenalmor y la de la Visitadora de las Hijas de la Caridad de la Región de Madrid de Santa Luisa, Sor Concepción Viviente.

Sor Mª Paz, Asesora Regional, toma la palabra y nos da también la bienvenida.

Tras la apertura, un breve descanso para reponer fuerzas y desayunar, donde dimos buena cuenta de los bizcochos y el café con leche que los dos grupos de voluntarias de Albacete habían preparado.

La ponencia la hace el Consiliario Nacional, el P. Celestino Fernández, que titula «El Laicado Vicenciano. Retos para el presente y futuro»

Empieza hablándonos de los tres retos o tentaciones que corremos cuando celebramos algo del pasado, que son los siguientes: celebrarlo como algo arqueológico, o como algo Glorioso de otros tiempos; celebrarlo con indiferencia, como algo del pasado; celebrarlo, incluso, con actitud de derrota, como algo irrepetible… Nos anima diciendo que debajo de las cenizas suele haber rescoldo.

Nos propone los siguientes retos para estimular nuestros grupos:

Vocación Laical; beber en el propio pozo (Espiritualidad Vicenciana); compromiso genuinamente Vicenciano, voluntariado vicenciano, con rostro propio (sensibilidad, ternura y misericordia); audacia, atrevimiento, creatividad, profecía y Esperanza.

Insiste en recordarnos que AIC no es obra de las Voluntarias ni tan siquiera de San Vicente y Santa Luisa, sino que, como San Vicente decía, «Es obra de Dios»… Lo que a nosotros nos tiene que importar son los pobres… Nos dice que no podemos caer en la desesperanza, por las dificultades de los tiempos que estamos viviendo, especialmente en la Iglesia, y que no entendemos. Nos recuerda que, a lo largo de la h¡storia, la lglesia ha vivido ya dificultades parecidas y aún mayores… Llega a decirnos que, quizá, la estructura de los clérigos está a punto de desaparecer para que surja la Iglesia de los laicos… «Esta es la hora, afirma convencido, el tiempo de los laicos».

Nos señaló a continuación las pistas para hacer frente a estos retos. Son las siguientes:

  1. Sacar de nuestro arcón lo nuevo y lo antiguo. Hay que seleccionar, porque no todo lo antiguo es desechable ni todo lo nuevo es asumible.
  2. Echar el vino nuevo en odres nuevos. La formación, los cambios no los podemos encajar en una mentalidad antigua. Hay que tener una manera nueva de ver, de sentir y de actuar; renovar nuestra mente y convertirla en odres nuevos.
  3. Nacer del agua y del Espíritu, tenemos que fiarnos del Espíritu de Dios, el Espíritu de Dios va más avanzado que nosotros.

Terminó la ponencia con la frase de San Vicente «El Amor es inventivo hasta el infinito»

Después de la ponencia hubo un breve coloquio de preguntas al ponente.

Empezó el diálogo sobre luces y sombras, dudas y preguntas de los grupos asistentes.

Se habló del problema del grupo de La Solana, también de los grupos de Cuenca, de las dificultades que tienen.

Gabriela, presidenta del grupo San José de Albacete, dice que las voluntarias tenemos verdadera dificultad, a veces, para detectar la verdadera pobreza, ya que, en ocasiones, tenemos la impresión de que los que reciben la ayuda no siempre la necesitan.

La presidenta provincial de Cartagena nos comenta que su proyecto de desayunos, que tantas satisfacciones les da, es un proyecto largo y de mucho sacrificio para las voluntarias, ya que, de lunes a viernes, a las 7 de la mañana hay que estar trabajando para dicho proyecto y cada vez son más las familias que lo solicitan.

El grupo de Manzanares nos habla de su proyecto de ropa, que también, a veces, tienen la sensación de que es un círculo cerrado de personas las que utilizan dicho proyecto teniendo también dudas sobre la necesidad de estas.

El P. Celestino toma la palabra y nos da luz sobre algunas de las cuestiones y dudas, el Padre Antonio también toma la palabra y aclara los problemas de La Solana, y de los grupos de Cuenca.

Pasamos a la comida, momento de convivir y de conversar con todos.

A las 4, empezamos con la presentación de candidatas a Delegada Regional; no se presenta nadie; y son nueve presidentas de grupos y dos presidentas provinciales las que votan a la voluntaria que crean que puede desempeñar el cargo… Sale elegida de nuevo Gloría López, por 8 votos; 1 Voto recibe Estrella Callejas, de Cartagena, 1 voto, Lali Sánchez de Manzanares; y 1 voto, Maria José Ruiz, de Albacete.

Gloria López acepta el cargo por sentido de pertenencia y servicio a AIC.

Los Padres Antonio Molina y Celestino nos informan sobre la formación para este año.

La Delegada Regional clausura el encuentro con estas palabras «Que a las voluntarias de AIC no nos sea ajeno el dolor del prójimo, en especial de aquellos que no tienen voz, de aquellos a los que les falta hasta lo más necesario para vivir. No nos acostumbremos, dice, y no veamos como normal la injusticia, y el abuso. Y cada uno de nosotros, en nuestro grupo de voluntariado, y allí donde se desarrolla nuestra vida, trabajemos para que la justicia y la caridad sea una misma cosa». Termina deseando un felíz viaje de vuelta a las voluntarias que vinieron de otras tierras.

Después de dar las gracias al Sr. Obispo y a todos los participantes en el encuentro se clausura el XXVIII Encuentro Regional de AIC de Madrid Santa Luisa.

Pasamos a la Eucaristía, que preside el Señor Obispo de Albacete, D. Ciriaco Benavente, y todos los grupos participan en ella, en moniciones, lecturas peticiones, ofrendas y cantos…

Este ha sido un gran día de convivencia y amor fraterno.

Aurora Iniesta

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