Clausura de la Asamblea Internacional de AIC

El último día de la Asamblea Internacional AIC comenzó con un momento de oración, guiado por nuestra querida Sara Abel. Fue un espacio que nos invitó a reflexionar sobre la importancia de escuchar con atención la voz de nuestro Señor Jesús y preguntarnos: ¿Qué semilla llevamos en el corazón y qué esperanza podemos sembrar en los demás?.

Luego participamos en los talleres de clausura en equipos, sobre las Líneas de Acción Prioritarias 2026-2029, animados por Ana Quintanilla. En este espacio trabajamos aportaciones clave como el cuidado mutuo, la humildad en los cargos de responsabilidad, la coherencia entre lo que pedimos y lo que damos, etc. También compartimos las dificultades que enfrentamos, con el deseo de aprender a trabajar juntos para dar un mejor servicio a nuestros beneficiarios.

Más adelante, profundizamos en cómo las líneas de acción nos llaman a ser una fuerza transformadora que lleve esperanza al mundo.

Tuvimos también el privilegio de presenciar las elecciones de la asamblea estatutaria 2026-2029. Nuestras candidatas españolas Sara Abel Llorente y Lalo Galisteo resultaron elegidas. Nos llena de alegría saber que contamos con una representación comprometida y profesional en AIC Internacional.

La jornada concluyó con la Eucaristía de clausura, donde se nos recordó la esencia de nuestra misión: amar y servir. Se nos dejó un mensaje profundo: el amor verdadero se demuestra en el trabajo constante y desinteresado, es un servicio que no se detiene y que busca dignificar la vida de los demás. De las palabras del padre “Olvídense un poco de lo institucional y vayan a lo que es realmente importante, a un proceso de hacer que los demás valoren la vida”.

Finalmente, participamos en una noche mexicana llena de comida, sorpresas, bailes, piñatas, cantos y mucha alegría, con la que despedimos esta intensa jornada de trabajo.

Gracias AIC Internacional y a AIC México por cada atención, por los detalles y por enseñarnos a convivir y a trabajar con alegría.