AIC en las XLVII Jornadas Nacionales de Apostolado Seglar

«Iglesia que camina con la humanidad»

Madrid, 24 y 25 de octubre de 2026

1. La Doctrina Social de la Iglesia. Ponencia del cardenal José Cobo:

El cardenal José Cobo invitó a redescubrir la Doctrina Social de la Iglesia como una guía para interpretar la realidad y transformarla a la luz del Evangelio. No se trata únicamente de principios teóricos, sino de un compromiso concreto con la dignidad humana y el bien común.

Destacó la necesidad de escuchar a quienes sufren, afrontar problemas como la pobreza, la vivienda y la precariedad laboral, y actuar no solo sobre sus consecuencias, sino también sobre sus causas.

Subrayó, además, la responsabilidad de los laicos en la vida pública, llamados a participar en la construcción de una sociedad más justa, sin identificar la fe con ninguna opción política. Frente a la polarización, defendió el diálogo, la búsqueda de acuerdos y una Iglesia capaz de revisar sus estructuras para responder mejor a los desafíos actuales.

Su reflexión dejó una pregunta fundamental: ¿están nuestras comunidades cristianas transformando realmente la sociedad?

2. Sinodalidad y compromiso público:

La segunda sesión se centró en la participación de los laicos, el proceso del Consejo Asesor de Laicos y el intercambio de experiencias y buenas prácticas. Se destacó la importancia de escuchar, discernir juntos y fortalecer la presencia cristiana en la sociedad.

3. Los cuatro talleres:

  • Política y bien común: diálogo entre católicos de diferentes opciones políticas para buscar respuestas compartidas.
  • Pobreza y justicia social: propuestas de Cáritas para afrontar la pobreza e influir en las decisiones públicas.
  • Acogida e inserción: experiencia del Hospital de Campaña de Santa Anna, centrada en el acompañamiento y la integración comunitaria.
  • Ecología integral: compromiso de las comunidades cristianas con el cuidado de la creación y de las personas vulnerables.

Conclusión:

Las jornadas plantearon la necesidad de una Iglesia cercana a la realidad, comprometida con los problemas sociales y capaz de traducir la fe en acciones concretas. La sinodalidad y la Doctrina Social de la Iglesia constituyen herramientas fundamentales para impulsar una sociedad más justa, fraterna y solidaria.